Capítulo 8
IV. Bildad, cuestionó a Job.
A. Bildad le dice a Job: que debería arrepentirse.
1.
En el debate de palabras intervino Bildad.
a. 8:1 Respondió Bildad suita, y dijo:
b. 8:2 ¿Hasta cuándo hablarás estas cosas? ¿Y las
palabras de tu boca serán como viento impetuoso? Hablaras deliberadamente.
c. 8:3 ¿Acaso
torcerá Dios el derecho, ¿O pervertirá el Todopoderoso la justicia?
d. 8:4 Si tus hijos pecaron contra él. Él los echó
en el lugar de su pecado.
e. 8:5 Si tú por mañana buscas a Dios. Y ruegas al
Todopoderoso.
f. 8:6 Si fueres limpio y recto. Ciertamente luego
se despertará por ti. Y hará próspera la morada de tu justicia.
g. 8:7 Y
aunque tu principio haya sido pequeño. Tu postrer estado será muy grande.
2. Confronta a Job por su estado.
a. 8:8 Pregunta si quieres a las generaciones
pasadas. Y prepárate para disputar con ellos sobre el asunto.
b. 8:9 Poque nosotros somos de esa generación, y
nada sabemos. Siendo que nuestros días sobre la tierra muy poco.
c. 8:10 ¿No te enseñes cuando ellos te hablen? ¿Y
de su corazón saquen palabras?
d. 8:11 ¿Acaso crece el junco sin tener lodo? ¿O crece
el prado sin tener agua?
e. 8:12 Aun este verde sin haber sido cortado. Con
todo eso, se seca primero que toda la hierba.
f. 8:13 Tales son los caminos de todos los que se olvidan
a Dios. Y la esperanza del impío perecerá.
g. 8:14 Porque su esperanza será quitada. Y su
confianza es tela de araña; muy frágil.
h. 8:15 Se apoyará él en su casa, mas no
permanecerá ella en pie. Se asirá de ella, mas no resistirá.
i. 8:16 A manera de un árbol está verde delante
del sol. Y sus renuevos salen sobre su huerto.
j. 8:17 Se van entretejiendo sus raíces junto a
una fuente. Y enlazándose hasta un lugar pedregoso.
k. 8:18 Si le arrancan de su lugar. Este le
negará, diciendo: Nunca te vi.
l. 8:19 Ciertamente este será el gozo de su camino.
Y del polvo mismo nacerán otros.
m. 8:20 Dios no aborrece al perfecto. Ni apoya la
mano de los malignos.
n. 8:21 Aún
llenará tu boca de risa. Y tus labios de júbilo.
o. 8:22 Los
que te aborrecen serán vestidos de confusión. Y la habitación de los impíos
perecerá.
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