B. Propósito del libro de Job.
Mostrar la justicia y soberanía de Dios frente a la condición humana, revelando que la verdadera relación con Él no se fundamenta en la autojustificación, sino en el reconocimiento humilde de su santidad. A través de las pruebas de Job, el libro enseña que la confianza en Dios debe ir más allá de las obras externas y la percepción personal de rectitud. Al final, Job comprende su limitación y declara: “Ahora mis ojos te ven”, reconociendo la profundidad de su estado mortal y la grandeza del Dios santo, lo que lo lleva a una transformación interior y a la adoración genuina. Ya reconoce que Dios es el justo, y que su justicia ante la de Dios no es nada. El es el que lo justifica. El no se justifica ante Dios. Sino que Dios es quien lo justifica.
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